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Consumo: «El que acompaña en la mala, cobra en la buena»

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En una interesante charla con Revista La Bolsa, Guillermo Olivetto, especialista en marketing y director de la consultora Kantar Worldpanel, nos propone un detallado análisis de la economía Argentina y su visión de lo que puede ocurrir con el consumo en el contexto de un país que experimenta una «economía de encierro» a partir del aislamiento social obligatorio intentando gestionar la pandemia. Nos asegura que más dinero en la base de la pirámide con foco en los conurbanos para dinamizar la venta de alimentos y bebidas es una medida que puede ser oportuna en estos momentos.

Escuchá el primer análisis del Lic. Olivetto……..

«No hace falta que se «apague todo», para frenar más una economía que ya era frágil. Solo con analizar el potencial impacto que tendrá la caída del comercio global sobre las exportaciones o el menor ingreso de dólares por la durísima retracción del turismo, ya resultaba obvio que la crisis del coronavirus potenciará la crisis económica que arrastramos desde abril de 2018. A eso habrá que sumarle el menor nivel de actividad por el impacto de muchos sectores que ya están en cuarentena -desde los shows musicales hasta el fútbol- con la previsible -y ya evidente- menor concurrencia a bares, restaurantes y demás sitios de encuentro público. Más allá de la obligación o no, es la propia gente la que, por miedo y precaución, comienza a retraerse velozmente», asegura Guillermo Olivetto.

Por un lado, un sector emblemático del «mundo» tendrá su revancha: esta es la hora del consumo masivo. Por otro lado, la lógica arquetípica del «ultramundo» tiene la oportunidad de «avanzar tres casilleros». La imperiosa distancia que impone el peligro favorece su razón de ser. Desde el home office hasta Netflix, Flow, Amazon Prime o DirecTV verán cómo se incrementa su demanda. Mercado Libre y todos aquellos operadores con sistemas de entrega a domicilio tienen también una gran oportunidad en tanto y en cuanto no se cancelen los envíos.

La gente encerrada destinará su tiempo y su dinero no ya a lo que quiere hacer, sino a lo que puede hacer: comer, beber, mirar, estudiar, jugar y comprar online. Aquellos a los que la naturaleza de la tarea lo permita también se dedicarán a trabajar.