Notas de Tapa

«El escenario económico del mundo para 2021 es expansivo con crecimientos por encima del 5%»

Así lo señala en sus conclusiones el décimo sexto «Informe Anual 2020 y Perspectivas 2021» presentado por el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL-Mendoza) de la Fundación Mediterránea. En éste nuevo informe de 106 páginas, los economistas jefes Gustavo Reyes y Jorge Day con la colaboración de Mariano Devita y Delia Iborra, analizan el contexto económico mundial y su impacto en la economía nacional y de Mendoza, pero además, explican sectorialmente como le fue a la provincia durante el 2020 (año de pandemia) y las perspectivas para éste año.

La dinámica cualitativa de la economía nacional no resultó muy diferente a la del resto del mundo: se desplomó cuando el país entró en confinamiento y a medida que este último comenzó a relajarse, los indicadores de actividad económica empezaron a mejorar. En el primer trimestre de 2020, la economía se encontraba estancada en algunas provincias y en otras, caía o subía muy poco. En el segundo trimestre, todo el país entró en un fuerte confinamiento
y la economía se desplomó en las diferentes provincias (entre el 10% y 20% anual). Luego, a medida que se empezó a relajar el confinamiento, comenzaron a mejorar lógicamente los indicadores de movilidad de las personas y con ellos, también la actividad económica.

A lo largo de 2020, la dinámica de la macroeconomía nacional tuvo diferentes matices entre las que destacan las siguientes:
• el gasto público primario (sin intereses) creció muy fuerte durante en los primeros meses de la pandemia y luego comenzó a bajar.
• La inflación al inicio de la pandemia bajó un escalón (del 2.5% mensual al 1.5%), ya que la economía prácticamente no funcionaba, pero en el segundo semestre se aceleró nuevamente alcanzando niveles entre el 4% y 5% mensual.
• Las cotizaciones del dólar libre tuvieron dos momentos con un importante stress: al principio de la pandemia (al igual que en el resto de los mercados emergentes) y durante los meses de septiembre y octubre. Luego, estos precios retrocedieron levemente hacia fin de año terminando en valores muy elevados en términos reales a nivel histórico.

Una conclusión en audio del Lic. Gustavo Reyes en la presentación del Informe (Escuchálo aquí)

Lic. Gustavo Reyes – IERAL Mendoza

De todas maneras para éste 2021, el escenario de mediano plazo no resulta tan esperanzador para Argentina. Además del eterno problema fiscal e inflacionario, la economía enfrenta una gran restricción de crecimiento económico cuando se acabe la actual capacidad ociosa fruto de dos años recesivos (2018-19) y otro con una hecatombe (2020). Los actuales niveles de inversión permiten solamente una expansión muy pobre de la
economía en el mediano plazo y resulta muy difícil que mejore en la medida que no cambie el actual clima de inestabilidad en las reglas de juego
(impositivas, de comercio exterior, etc.), controles de precios y fuertes restricciones en los mercados de capitales.

Mendoza

Durante 2020, los cinco tradicionales motores de corto plazo de la economía provincial fueron contractivos: el mundo, la economía nacional, el mercado
laboral, el financiero y el sector público. A pesar que en Mendoza el empleo total cayó menos que a nivel nacional, en el sector privado formal, la cantidad de puestos laborales y sus salarios tuvieron contracciones mayores. De esta forma, la caída en la masa salarial en este último sector terminó siendo muy importante. Este hecho, sumado al elevado aumento en los precios de la canasta básica de Alimentos, contribuyeron a un nuevo y muy preocupante incremento en los indicadores de pobreza de la provincia.

En audio, el economista Gustavo Reyes, adelanta el escenario del comercio internacional, pero fundamentalmente, como van a reaccionar los principales países socios comerciales de Mendoza, como Brasil. (Escuchá el audio)

Análisis del comercio internacional post-pandemia

«El mundo y los países comercialmente “socios” de Mendoza -principalmente Brasil- tendrían una importante reactivación durante 2021 y por lo tanto, impulsarán tanto la economía nacional como provincial»

Respecto de las perspectivas para 2021, la opinión revelada por los empresarios de Mendoza a través de la tradicional encuesta anual del IERAL
mostró que casi la mitad de los encuestados espera que dicho año resulte mejor que el 2020. A pesar de ello, menos de un tercio de los empresarios
planea aumentar su planta de personal y un 56% invertiría solamente entre 1% y 10% de su facturación en dicho año. Turismo, Construcción,
Telecomunicaciones e Informática resultaron los sectores más votados con mayores posibilidades para crecer en 2021, explican los especialistas.

Los motores externos (mundo y la Argentina) de la economía de Mendoza podrían resultar expansivos en 2021. Las incógnitas que pueden oscurecer este escenario siguen estando lógicamente por la dinámica que tenga la segunda ola del COVID, el actual avance en la tasa de interés internacional, el clima político interno dado el año eleccionario y los efectos sobre la oferta productiva que pueden tener las restricciones a las importaciones por parte del Gobierno nacional.

Inflación

Con respecto a la inflación, si bien la actual foto de la misma se ubica en niveles altísimos en términos mensuales, la misma podría desacelerarse
paulatinamente en los próximos meses. En el último mes, el Banco Central redujo drásticamente el ritmo de devaluación de la moneda nacional respecto del dólar oficial. Esto claramente puede ayudar en el corto plazo a reducir el ritmo inflacionario a través de su influencia directa sobre gran parte (55%) de la canasta del Índice de Precios al Consumidor (bienes exportables e importables – estos últimos en la medida que puedan ser importados al dólar oficial sin restricciones).
La mejor dinámica del mundo en general y de Brasil en particular, los buenos precios de las commodities y un próximo desembolso sin condicionamientos
ni necesidad de programa por parte del Fondo Monetario Internacional, le permitirían al Banco Central “financiar” temporariamente una devaluación
menor a la requerida por los desequilibrios fiscales. Sin embargo, esta posibilidad es solamente temporaria y puede resultar muy perjudicial en el
mediano plazo: mientras mayor resulte la desaceleración del ritmo devaluatorio sin la correspondiente contrapartida en la política fiscal, el riesgo de atraso cambiario claramente aumenta y mayores pueden ser los ajustes posteriores en el precios del dólar oficial y en la inflación.

Perspectivas 2021

Los expertos del IERAL Mendoza, destacan que “el escenario macroeconómico ‘base’ para 2021 resulta bastante mejor que el 2020, aunque parte de esta mejoría puede agravar los problemas económicos a futuro. La magnitud de esto último dependerá, entre otros factores, de la evolución de la política cambiaria y fiscal del Gobierno nacional. Para Argentina, el buen clima externo se potencia, por un lado, con el fuerte aumento experimentado por los precios internacionales de las principales commodities que exporta nuestro país. Por otro lado, también resulta muy importante, la posibilidad que la economía de Brasil – gran socio comercial de Argentina y Mendoza– pueda tener una recuperación económica bastante más importante de lo que indican los principales pronósticos.

Mendoza y el mediano plazo

Respecto del panorama provincial para el mediano plazo, si bien no puede escapar del contexto macroeconómico nacional, también tiene importantes y
múltiples desafíos propios, recordemos que, la economía de Mendoza exhibe un extremadamente débil desempeño económico de mediano plazo.

En 2020, el Producto Bruto Geográfico de la provincia registró valores similares a los del 2007. Aun excluyendo el terrible año 2020, entre 2009 y 2019, la tasa de crecimiento promedio anual de la economía de Mendoza fue de solamente el 0.3% anual, muy por debajo del ritmo promedio de expansión de su población (1.1%), del crecimiento promedio de la economía nacional (0.7%) y de las economías del mundo (3.3%).

El desempeño de las exportaciones de Mendoza también ha sido bastante pobre en la última década. Los niveles actuales niveles de las ventas de productos al exterior por parte de la provincia se encuentran muy cercanos a los registrados en 2007. Como resultado de la baja performance en la economía, la capacidad de generación de empleos formales asalariados en el sector privado de Mendoza experimentó también un gran estancamiento. El ritmo de creación de estos empleos fue de solamente el 0.1% anual (promedio) entre 2013 y 2019, y del -0.6% cuando se incluye el 2020.
Para recuperar el terreno perdido, la provincia necesita crecer y a buen ritmo. Para ello, una buena dinámica de los sectores exportables es sin duda muy importante, ya que son los que han demostrado tener un importante dinamismo tanto en crecimiento de salarios como en productividad en los últimos 20 años. Sin embargo, como estos sectores no han demostrado ser relativamente muy activos en términos de creación de empleo, también es necesaria una buena dinámica en aquellos sectores, altamente generadores de empleo formal, con relativamente buena dinámica salarial. La propia historia de nuestra provincia muestra que estos últimos están relacionados a los sectores relacionados al turismo, a los servicios intensivos en conocimientos, al transporte de mercaderías y a la construcción.

Para ver el Informe Anual 2020 y Perspectivas 2021 (IERAL Mendoza y Fundación Mediterránea) haga click aquí……..