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La inflación impacta en alimentos y bebidas de manera desigual entre las regiones del país

La inflación en Argentina es un tema de debate permanente, dado que distintas acciones de política económica llevadas adelante por distintos gobiernos no han logrado bajarla de manera sostenida en el tiempo (largo plazo). A esto hay que sumarle en el último año las complicaciones en el funcionamiento del sistema económico que provoca la pandemia del COVID-19. Según un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) en base a datos del INDEC, el componente inflacionario de alta sensibilidad son los alimentos y bebidas, dada su elevada participación en la canasta de consumo de los argentinos. Por eso, el análisis de la dinámica general permite obtener conclusiones sobre la inflación de los distintos alimentos y bebidas, y su aporte a la inflación global. Pero también es clave la evolución regional, dado que es importante evaluar si la inflación es similar o dispar entre las diversas regiones del país.

Evolución nacional
El primer punto tiene que ver con la magnitud de la suba del precio de los alimentos y bebidas entre marzo 2017 y marzo 2021. Según puede apreciarse en el gráfico, los alimentos y bebidas sin alcohol subieron un 335,2%, con su mayor inflación anual registrada entre marzo 2018 y marzo 2019. En igual período, la inflación general punta a punta fue de 310,6%, es decir inferior a la de alimentos y bebidas. La inflación general también tuvo su mayor pico en el segundo de los cuatro años. En efecto, la relación entre ambas variaciones fue de 1,08.

Respecto a la evolución de los precios de cada alimento y bebida, en el próximo gráfico puede observarse la evolución total. Según puede verse, el alimento que más subió en los últimos cuatro años fueron las frutas, con el 437,7%. Y el que menos subió fueron las aguas minerales y bebidas gaseosas con el 262%. Es decir, un rango de 176 puntos porcentuales entre ambos. La carne fue el alimento que más subió después de las frutas, con un 389,6%. En tercer lugar se ubicó el grupo de café, té, yerba y cacao con un 348,6%.

Fuente: IARAF en base a INDEC. La barra naranja refleja la diferencia entre la variación del bien y la variación mínima (barra celeste).

Evolución de la inflación de alimentos y bebidas sin alcohol por regiones
La inflación puede diferir entre regiones no solo por una dinámica diferencial de los precios sino también porque su canasta se estructure de manera diferente. Esto se refleja en el Cuadro II. Por ejemplo, la principal clase es Carnes y Derivados que tiene un rango de 7,8 puntos porcentuales,
considerando su participación en la división Alimentos y bebidas no alcohólicas (en Noreste participa con el 37,7% y en el Gran Buenos Aires con el 29,9%).

En el próximo gráfico, se aprecia claramente que en los últimos 4 años la variación punta a punta de los precios no fue homogénea entre regiones. En efecto, mientras en la región Noreste la inflación punta a punta de alimentos y bebidas sin alcohol fue del 369,7%, en igual período la inflación en la región patagónica fue del 314%. Es decir que los precios de alimentos y bebidas subieron en la región Noreste 56 puntos porcentuales más que en la región patagónica, 48 puntos porcentuales más que en el Gran Buenos Aires, 34,5 puntos porcentuales más que a nivel nacional, 25 puntos porcentuales más que en la región Noroeste, 23 puntos porcentuales más que en la región Pampeana y 16 puntos porcentuales más que en Cuyo.
Debe quedar claro que no se trata de diferenciales de precios entre una región y otra, sino de diferenciales de suba de precios. Esta disparidad de evolución de precios, en la medida que no sea compensada con una evolución diferencial de salarios de igual magnitud, genera cambios de poder adquisitivo que en algunos casos pueden ser significativos. Concretamente, la región Noreste es la región más perjudicada por la inflación de alimentos y bebidas sin alcohol.

Fuente: IARAF en base a INDEC. La barra naranja refleja la diferencia entre la variación de la región y la variación mínima (barra celeste).

Otra cuestión de interés es analizar la diferencia que existió entre la inflación de cada región y el promedio nacional. Considerando la diferencia en puntos porcentuales de la variación punta a punta de los últimos cuatro años se aprecia que la mayor brecha en la inflación de alimentos y bebidas sin alcohol se dio entre la región patagónica que creció 21,1 puntos porcentuales menos que el promedio nacional y la región Noreste donde creció 34,5 puntos porcentuales más que el promedio nacional. Es decir que la brecha entre ambas regiones fue del orden de 56 puntos porcentuales.
Esta brecha fue mucho mayor que la correspondiente a la de la inflación general, que fue de 29,1 puntos porcentuales. Tuvo lugar entre el Gran Buenos Aires donde creció 11,2 puntos porcentuales menos que el promedio nacional (Patagonia -10,5) y la región Cuyo donde creció 17,9 puntos porcentuales más (región Noreste 17,0).
En el análisis realizado también se destaca el aumento en la disparidad regional de la inflación de alimentos y bebidas sin alcohol durante el último año. El Cuadro III compara el rango de variación de precios de los distintos alimentos en el último año (marzo 2020-marzo 2021). La mayor diferencia se observa en Aceites, grasas y manteca (28,2% versus 72,8%, implicando un rango de 44,6 puntos porcentuales) y le sigue Frutas (72,1% versus 102,1%, implicando un rango de 30,0 puntos porcentuales). En el otro extremo se encuentran Pan y cereales (28,0% versus 36,4%, implicando un rango de 8,4 puntos porcentuales) y Azúcar, dulces, chocolate, golosinas, etc. (17,6% versus 29,1%, implicando un rango de 11,6 puntos porcentuales).

Una cuestión clave es analizar el detalle de la evolución de cada alimento y bebida en cada región. En el próximo cuadro se presenta el detalle de la variación punta a punta y el rango o disparidad registrada en los últimos cuatro años.

Analizando a la Carne y derivados, alimento de mayor ponderación en la canasta de alimentos y bebidas sin alcohol, se aprecia que el rango entre regiones fue de 96,1 puntos porcentuales en los últimos cuatro años, es decir que en la región Noreste la carne subió 96 puntos porcentuales más
que en la Patagonia en igual período. El Cuadro 7 permite analizar la diferencia que existió entre la inflación de cada región y el promedio nacional. Se muestra la diferencia en puntos porcentuales de la variación punta a punta de los últimos cuatro años. Se aprecia que la mayor brecha en la inflación de alimentos y bebidas sin alcohol se dio entre la región patagónica que creció 21,1 puntos porcentuales menos que el promedio nacional y la región Noreste donde creció 34,5 puntos porcentuales más que el promedio nacional. Es decir que la brecha entre ambas regiones fue del orden de 55,7 puntos porcentuales.

Esta brecha fue mucho mayor que la correspondiente a inflación general que fue de 29,1 puntos porcentuales. Tuvo lugar entre el Gran Buenos Aires donde creció 11,2 puntos porcentuales menos que el promedio nacional (Patagonia -10,5) y la región Cuyo donde creció 17,9 puntos porcentuales más (región Noreste 17,0).

Región de Cuyo (Gran Mendoza, San Juan, San Luis y San Rafael)

Con carne y frutas arriba, Cuyo, es la región de mayor inflación en alimentos desde 2017. Casi 5 veces en un caso, y más de 4 en el otro. Fue el salto que dieron los precios de la carne y de las frutas, respectivamente en Cuyo, con Mendoza a la cabeza en los últimos 4 años: el balance se consolidó desde el 2020 en medio de la pandemia y la coloca, con un 300%, como la región del país más inflacionaria si se toma el rubro alimentos y bebidasEs una de las conclusiones de un estudio del IARAF en base a las estadísticas del Indec que compara las distintas regiones del país. El mismo confirma que, si bien entre 2020 y 2021 el orden se invirtió (las frutas treparon 78,2% y carne 65,9%), ambos productos de la canasta lideran el ránking de los que más aumentaron desde 2017 con un acumulado de más del 400% en ese período, seguido por aceite y manteca, con 342%, y otros productos.

Fuente: Instituto Argentino de Análisis Fiscal