Análisis

¿Porqué el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) no es eficiente en Argentina?

Un análisis realizado por el Instituto de Desarrollo Social Argentino (IDESA), determinó que por una mala gestión en la información que se cruza entre distintas entidades nacionales con responsabilidad social y una escasa integración con otras prestaciones asistenciales, el Ingreso Familiar de Emergencia en el país, no cumple con sus objetivos. Lo más cuestionable es que permite que más de una persona por familia acceda al beneficio, simplemente realizando una declaración jurada en la que una persona se considere como grupo familiar unipersonal. La emergencia del asunto no debería justificar la improvisación en el diseño.

Tras la disposición del aislamiento obligatorio a raíz de la pandemia, se anunció la creación del IFE para la asistencia del sector informal de la economía. El programa va en línea con ayudas dispensadas en otros países de Latinoamérica y plantea un objetivo razonable. Sin embargo, existen fallas en su diseño que llevan al derroche de recursos, especialmente importantes ante la débil situación fiscal actual.

En Argentina, el IFE implica una prestación otorgada por el Gobierno Nacional para “compensar la pérdida o disminución de ingresos de personas afectadas por la emergencia declarada por la pandemia de coronavirus”. Tiene carácter alimentario y está enfocada en trabajadores informales y originalmente planteada para entre 3,6 y 4 millones de personas. Además, va en línea a las ayudas dispensadas en otros países de Latinoamérica, como la «Ayuda de emergencia (Brasil), el «Ingreso Familiar de Emergencia (Chile)» y los «Subsidios del 25% del salario mínimo (Paraguay)».

Diseño rudimentario

Al no estar integrado con otros programas provinciales y municipales, no se puede evitar problemas de superposiciones o dificultades de acceso y otras desviaciones. Además, por un desconocimiento de la magnitud del sector informal y su escasa bancarización: se encontró con 8,9 millones de beneficiario. Aunque ANSES asegura el cruce de información con “AFIP, Migraciones, registros de propiedad y autos y otras bases de datos”, se dejaron de lado bases de datos provinciales o municipales que aportan información valiosa sobre la riqueza o ingresos de las personas. Por ejemplo, quedan fuera inmuebles asentados en registros provinciales.

Mala gestión de la información

Entre los requisitos, se le permitió a cada persona la posibilidad de considerarse como grupo familiar unipersonal a través de una simple declaración jurada, lo que generó la tendencia a auto catalogarse en esta condición, sin necesariamente estarlo. La tendencia es mayor en el tramo etario de 18 y 24 años.

Resultado

Un gran número de beneficios fueron otorgados a hogares que no estaban planteados en el objetivo de este programa.

«Éste esquema llevó a una gran ineficiencia, porque se podrían haber obtenido los mismos resultados sociales a un costo menor, o se podría haber entregado una ayuda de un monto más alto a la población objetivo, al mismo costo para el Estado»

Se configuró de esta manera un mecanismo de asistencia rudimentario que lleva al derroche de recursos en un contexto de debilidad fiscal. (Fuente: Instituto de Desarrollo Social Argentino – IDESA)